-Bienvenida otra vez (musitó, tomándome en brazos) Has dormido profundamente, no me he perdido nada (sus ojos centellearon) empezaste a hablar en sueños muy pronto.- ¿Qué oíste? (Los ojos dorados se suavizaron.)
- Dijiste que me querías.
- Eso ya lo sabías (le recordé, hundí mi cabeza sobre su hombro.)
- Da lo mismo, es agradable oírlo.
(Oculté la cara contra su hombro).
- Te quiero (susurré.) ♥
- Ahora tú eres mi vida